Los deflectores de la discordia. Esa vez que Irvine gano, fue descalificado, apeló y ganó nuevamente

Corría 1999 y el campeonato estaba en su recta final y los contendientes al título eran el campeón defensor: Mika Hakkinen y Eddie Irvine. El norirlandes se convirtio en un contendiente directo al título luego del accidente de Michael Schumacher en Silverstone. El cual lo convirtio en el piloto número uno de la Scuderia.

Penúltima carrera de la temporada en un lugar nuevo para la Fórmula 1 como lo era Malasia, el circuito de Sepang era uno de los más modernos dentro del calendario y a la vez se convirtió en uno de los más exigentes por su cálido clima y alta humedad.
Hakkinen llegaba a Malasia con un liderato de dos puntos (62) sobre Irvine (60) quien la paso mal en la carrera anterior en Nürburgring, luego de que su última detención en pits terminara siendo de más de 20 segundos tras un serie de errores cometidos por el equipo, uno de los errores más llamativos fue que el equipo no podía encontrar sus neumáticos asignados debido a que Mika Salo (compañero de equipo de Irvine mientras Schumacher se recuperaba) fuera a pits inesperadamente, desorganizando todo en los pits de los chicos de Maranello y dejando a Irvine fuera de los puntos.

Schumacher hacía su regreso triunfal luego de estar fuera por seis Grandes Premios debido al accidente que tuvo en el Gran Premio de Gran Bretaña y lo hizo de forma dominante consiguiendo la Pole Position (1:39.688) para el inaugural Gran Premio de Malasia por casi un segundo de diferencia, seguido por Irvine (1:40.635) Coulthard (1:40.806) y Hakkinen (1:40.866).
Se largaba la carrera y ambas Ferrari sacaban ventaja, mientras Hakkinen no tenía una buena largada y terminó en la cuarta posición al llegar a la primera curva.

Schumacher, Irvine, Coulthard y Hakkinen era el orden tras la primera vuelta. En la vuelta 4, Schumacher “hizo el trabajo” y dejo pasar a Irvine quien tenía que hacer lo suyo: escaparse y ganar la carrera mientras Schumacher hacia de tapón pero en la vuelta siguiente, Coulthard hace el sobrepaso en una de las partes más inusuales y complicadas del circuito metiendo el auto por el lado interno de la curva 3 la cual se caracteriza por sus desniveles.

oEm1Bnz - Imgur

Diez vueltas más tarde el MP4/14 del escocés perdía presión de combustible y quedaba fuera de carrera pasando
automáticamente a Schumacher al segundo lugar.

Llegaban las detenciones, primero Irvine quien salía tercero detrás de Schumacher y Hakkinen. Vueltas después era el turno de Hakkinen quien salía cuarto detrás de ambas Ferraris y Herbert con el Stewart-Ford. Con ambos contendiente habiendo hecho sus respectivas detenciones, ambas Ferraris estaban a la cabeza y Schumacher otra vez “hizo el trabajo” mientras Hakkinen seguía peleando con Herbert por el tercer lugar el cual logro pero no pudo retener por mucho y a nueve vueltas del final tuvo que parar por combustible luego de que McLaren se la jugará en su detención y cargara solo la mitad del combustible esperando que saliera delante de Michael y así poder despegarse con tal de hacer una holgada diferencia pero la estrategia fracaso y quedo detrás de ambas Ferraris.
Bandera a cuadros y 1-2 de Ferrari. El triunfo de Irvine lo dejaba líder del campeonato y con una diferencia de cuatro puntos por sobre Hakkinen y llegaba a Suzuka con la primera opción de ser campeón del mundo.

Después de cada Gran Premio todos los autos son inspeccionados por la FIA, ambas Ferraris fueron inspeccionadas pero detectaron irregularidades en los “bargeboards” o deflectores de viento cuales estaban 10 milímetros fuera del reglamento.




Por defecto ambas Ferraris eran descalificadas de la carrera dejándole así el título en bandeja a Mika Hakkinen quien llegaría a Suzuka como bicampeón del mundo.
Tan rápido como el veredicto fue tomado, Ferrari empezó con la apelación, cuatro horas habían pasado desde que el fin de la carrera pero la polémica ya estaba instalada.
Ferrari argumento que dichos deflectores ya habían sido puesto a prueba en el Gran Premio de Europa y que habían pasado la inspección pre y post Gran Premio. Ferrari argumentaba ademas de que los comisarios no habían medido de manera adecuada los deflectores.
Ferrari apeló y la Corte Internacional de la FIA, reunida en París durante la semana siguiente consideró que los monoplazas cumplían la normativa vigente y reinstauraba los resultados originales de la carrera y los puntos obtenidos por Irvine y Schumacher la cual terminó alargando la definición del campeonato hasta la última fecha en Suzuka que Irvine terminó perdiendo por dos puntos ante Hakkinen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s